CORDERO DE DIOS
Cordero de Dios por qué no me quitas los pecados que me ahogan,
Por culpa de siglos que no he vivido,
Fui soberbio y viví la venganza,
Y arañé el placer de destruir mucho.
Yo no merezco ser el reflejo último de tu sudario,
Y menos la madera de la cruz que por nosotros cargaste.
Tú en el monte. Yo sin olivo,
Tú con la esperanza de resucitar y subir a los cielos,
Yo seguiré masticando el tercer día del hambre.
Cordero de Dios ten piedad de los niños,
De los niños pobres de las barriadas sin iglesia,
Donde no llega el vino ni la hostia,
Donde no hay bautizos porque no hay padrinos
Porque nunca se han escrito en los registros,
Porque los NN no tienen derecho a tus sacramentos.
Cordero de Dios ya quita los pecados del origen del mundo,
Ese mundo que creaste debe ser para todos.
Ya no es tiempo de la otra mejilla,
Mi rostro de hombre ya fue mancillado,
No me pidas que de rodillas me ponga.
Si pequé en la vida, es porque la vida en mí ha pecado.
Nosotros no somos culpables de tu costado maltratado,
Ni robamos la manzana del árbol prohibido,
No ves que en los desiertos no hay árboles y no hay olivos.
Cordero de Dios, creer en ti no significa ser borrego del amo,
Si creo en ti es porque así me han enseñado.
Sé que hay un dios que reparte la justicia del cielo,
Sólo que mis esteras están tan lejanas
Que tu justicia no puede mirarlas.
Cordero de Dios , ya es nuestro tiempo.
No esperemos otro mundo como consuelo.
Queremos ser feliz en el nuestro.

